BIENVENIDO/AS, Sensibles del planeta.

Es evidente que hacer poesía precisa de una condición especial, innata en ciertos aspectos, adquirida en otros tantos. Pero lo que nunca puede faltar en el interior de todo aquel que es o aspire ser poeta, independientemente de su condición humana, de su formación académica y sus circunstancias sociales, es esa chispa de pasión que enciende y pone en marcha el motor de su imaginación, que lo echa a volar, que lo trasporta hacia mundos extraños cuya profanación está rotundamente prohibida al común de la gente, a aquellos que carecen de la sensibilidad y la delicadeza necesarias para transformar lo simple en complejo y lo complejo en simple, lo inexplicable en comprensible, lo misterioso en común, lo grande en pequeño, lo feo en atractivo, lo sublime en alcanzable… Por eso el poeta suele ser para muchos un ser extraño, dotado de cualidades excepcionales, incomprendido en muchos casos; pero respetable siempre, por sus dotes virtuosas de hábil receptor de las vicisitudes que ocurren en su entorno.

martes, 19 de octubre de 2010

RESIDUOS DEL ALMA..

Estos residuos del alma que voy dejando en el camino mientras me alejo, son el retrato inacabado de mi paso por la vida. quise a tantas y ame a tan pocas, forje placer en alfombras viejas, inclusive en camas rotas. he sido interprete de gemidos desesperados, de miradas que ruegan la esencia de mi pasión incontrolable, algunos desean llegar a tu piel y yo sufro la urgencia de volver a amarte. Estos residuos, estas vivencias del pasado y estos anhelos del presente te conservan tierna en mi mente como el día primero en el que bese tu boca, mientras con absoluta ternura y cuidado, yo quitaba de tu piel tu ropa. parecías un ángel sedienta de placer, como quien deseaba curar el adentro desnudez con desnudez. conservo en mi espalda las huellas de tu furia, y en mis labios la marca de tu desesperación, fiera indomable, de instinto salvaje que preña de ansiedad mi ilusión de volver junto a ti.

domingo, 17 de octubre de 2010

LA LUNA Y LOS AMANTES.....

Extraño tus manos nerviosas en mi espalda infinita,

Tu respiración acelerada,

Y la incomparable manera de hacer el amor

En cada rincón de esta casa,

Esta muy triste mi nariz

Vive extrañando tu fragancia.

Tus latidos me pertenecían ajena mía,

y la luna era más blanca, cuando nos amábamos.

Mis dedos han enflaquecido,

Extrañan la calidez emotiva bajo falda café,

El rose inquieto de ombligo

Y los olores curativos de nuestra desnudez.

Mis labios tienen un tono pálido desde que no viajan a tus piernas,

Mi lengua anhela ejercitarse en tus abismos hormonales,

Sentir el fuego de tu pasión

Eres loba ardiente con una chispa salvaje.

Había más estrellas en el inmenso cielo,

y la luna era más blanca, cuando nos amábamos.

Eran míos tus latidos

Tu mirada confesada predicaba tu amor de rojas lágrimas en las mejillas,

A veces sufre llanto el amor

Dolores de parto, aguda pesadilla.

Las mañanas eran más frescas cuando nos amábamos,

Teníamos razones para mirar el mar y sonreír,

No había un solo motivo para no estar desnudos

Para olvidarnos de un mundo que giraba infeliz.

EL OLEAJE

Me olvidaste,

hoy a intentando suicidarse desde las alturas del corazón

tú promesa de amor eterno.

Esta borracho el pensamiento

Se tambalea en las aceras

Mientras se rompen los hilos que cerraron la herida de esta decepción sin nombre.

Te alejaste,

Y como loco busque tus huellas donde no había pisada,

Quebraste la ilusión sublime

De mi alma enamorada.

Llovió de pronto

El viento volcó su furia sobre mí,

el bravío del oleaje tejió sobre el velero de mi existir

su amenaza injusta de inevitable hundimiento,

lo hiso totalmente a pota, sabiendo cuanto te quiero.

Se olvido de mí,

De mi amor jurado de rodillas,

De mis poemas inspirados en páginas rotas,

Se olvido de la lluvia repentina;

De penas dolorosas

Que nublan las pupilas.

Me olvidaste,

Entre sonrisas y suspiros bailan los que me odiaron siempre;

Hacen fiestas para celebrar que soy infeliz,

Cuentan entre carcajadas que moriré

Esperando a quien no ha de venir.

jueves, 14 de octubre de 2010

CORAZÓN ALFARERO

Corazón alfarero,

Que salpicas de incontrolables angustias mis anhelos,

Que desdibuja mi sombra

Y al espejo prohíbes mi reflejo.

Tus ojos me miran

pero no me pertenecen,

son tal vez de otro,

como tu eres mía en la monotonía de mis sueños

eternamente preñados de eternidad.

Al pensar en ti

descubro con interna rabia imprudente que otras no existen,

que no hay espacio para el olvido

en este sentimiento que sin querer construiste.

Tu boca me nombra

y por las noches,

no es a mi boca a la que besas,

y yo como un tonto durmiendo en el mismo ataúd de esta ilusión

donde moriré yo, segundos antes de que muera el amor.

Corazón alfarero

que ama su arte desgarrador,

queriendo echar de sus interioridades

su alma enamorada, triste y confundida,

pero nació contigo, alfarero, hasta que mueras un día.

lunes, 11 de octubre de 2010

MI PRIMER AMOR, EL ULTIMO..

Estuve vivo

hasta que mis ojos se posaron en ti.

Mi corazón te soñó mi primer amor;

mas de él no serías ni el último,

pues no me pertenecías.

Los besos de mi boca

le prohibiste a la tuya.

Mis lágrimas construyeron su ausencia

sobre tu pañuelo de bolsillo,

pues se marchitó para mí

tu hombro amigo,

a la merced de tu necesidad.

Y aunque se me agotaron las lágrimas

el dolor seguía igual, o peor.

Eran menos los latidos

de mi corazón el tuyo.

Soy muerto que entre los vivos camina

como cual errante vagabundo.

La soledad me ha hecho víctima

de sus abusos tan continuos;

pero nunca como ahora.

Y estuve vivo,

lo estuve hasta que mis ojos te vieron,

y te quisieron tan fuerte y tan profundo

que sufrió su primer amor el último,

pues no le correspondiste.

No sabes los males que le hiciste

al negarles la mirada,

porque en la suya permanecía plasmada

la preeminencia del amor;

el que guardaba para ti.

MASACRE DORADO

Masacre dorado

Río Masacre,

curvo desde su simiente

hasta el rocío del amanecer.

Negros frutos humanos

en los árboles de tus orillas

con dolor agonizaron.

¡Ay, Masacre Dorado!

Tu honor y la sangre se pasean de mano

por el luto de la historia.

La viuda llora sobre tus arenas

sus horrendas y amargas gotas.

Río Masacre,

largo como el olvido

de un alma cobarde;

estrecho como el recuerdo

de un dolido amante.

Fuiste caudaloso como las pupilas

del huérfano inconsolable.

Masacre de los dioses,

en los vientos rondan tus voces

y tus aullidos desesperados.

Tus pulmones deforestados

sufren la pena de otro árbol cortado.

Río Masacre,

corren tus aguas como corre la sangre

al endiablado beso del oxidado puñal.

Las lágrimas del huérfano hicieron posible

la crecida inmediata de tu caudal.

DULCE MIEL DE PECADO

Llora la inocencia,

postrada sufre dolores de hielo.

¿Quién te empaño los ojos?

¿Quién los mancha de llanto?

La herida no es tan profunda;

profundo es el inmenso sangrado.

Llora la inocencia;

su llanto es torrente maldito.

Terrible tortura de sus muertos internos

que juegan sus dados

a querer estar vivos.

Allí se postra el cadáver torpe,

en el negro féretro

del ya no te quiero más.

Dolida la razón,

se arrastra por el llanto

con los huesos quebrados,

amando en silencio

a quien no puede palpar.

La infamia se desnuda;

olores amargos

corroen su vestido,

y de pronto llora con gritos resonantes:

¡Te amo, amor mío!

¡Te amo, amor mío!.

Llora la inocencia,

dolida del todo.

Dulce miel de pecado

que abre sus ojos

de nocturnos placeres,

y que condenan a una costilla

a un septiembre nueve.