BIENVENIDO/AS, Sensibles del planeta.
martes, 19 de octubre de 2010
RESIDUOS DEL ALMA..
domingo, 17 de octubre de 2010
LA LUNA Y LOS AMANTES.....

Extraño tus manos nerviosas en mi espalda infinita,
Tu respiración acelerada,
Y la incomparable manera de hacer el amor
En cada rincón de esta casa,
Esta muy triste mi nariz
Vive extrañando tu fragancia.
Tus latidos me pertenecían ajena mía,
y la luna era más blanca, cuando nos amábamos.
Mis dedos han enflaquecido,
Extrañan la calidez emotiva bajo falda café,
El rose inquieto de ombligo
Y los olores curativos de nuestra desnudez.
Mis labios tienen un tono pálido desde que no viajan a tus piernas,
Mi lengua anhela ejercitarse en tus abismos hormonales,
Sentir el fuego de tu pasión
Eres loba ardiente con una chispa salvaje.
Había más estrellas en el inmenso cielo,
y la luna era más blanca, cuando nos amábamos.
Eran míos tus latidos
Tu mirada confesada predicaba tu amor de rojas lágrimas en las mejillas,
A veces sufre llanto el amor
Dolores de parto, aguda pesadilla.
Las mañanas eran más frescas cuando nos amábamos,
Teníamos razones para mirar el mar y sonreír,
No había un solo motivo para no estar desnudos
Para olvidarnos de un mundo que giraba infeliz.
EL OLEAJE

Me olvidaste,
hoy a intentando suicidarse desde las alturas del corazón
tú promesa de amor eterno.
Esta borracho el pensamiento
Se tambalea en las aceras
Mientras se rompen los hilos que cerraron la herida de esta decepción sin nombre.
Te alejaste,
Y como loco busque tus huellas donde no había pisada,
Quebraste la ilusión sublime
De mi alma enamorada.
Llovió de pronto
El viento volcó su furia sobre mí,
el bravío del oleaje tejió sobre el velero de mi existir
su amenaza injusta de inevitable hundimiento,
lo hiso totalmente a pota, sabiendo cuanto te quiero.
Se olvido de mí,
De mi amor jurado de rodillas,
De mis poemas inspirados en páginas rotas,
Se olvido de la lluvia repentina;
De penas dolorosas
Que nublan las pupilas.
Me olvidaste,
Entre sonrisas y suspiros bailan los que me odiaron siempre;
Hacen fiestas para celebrar que soy infeliz,
Cuentan entre carcajadas que moriré
Esperando a quien no ha de venir.
jueves, 14 de octubre de 2010
CORAZÓN ALFARERO

Corazón alfarero,
Que salpicas de incontrolables angustias mis anhelos,
Que desdibuja mi sombra
Y al espejo prohíbes mi reflejo.
Tus ojos me miran
pero no me pertenecen,
son tal vez de otro,
como tu eres mía en la monotonía de mis sueños
eternamente preñados de eternidad.
Al pensar en ti
descubro con interna rabia imprudente que otras no existen,
que no hay espacio para el olvido
en este sentimiento que sin querer construiste.
Tu boca me nombra
y por las noches,
no es a mi boca a la que besas,
y yo como un tonto durmiendo en el mismo ataúd de esta ilusión
donde moriré yo, segundos antes de que muera el amor.
Corazón alfarero
que ama su arte desgarrador,
queriendo echar de sus interioridades
su alma enamorada, triste y confundida,
pero nació contigo, alfarero, hasta que mueras un día.
lunes, 11 de octubre de 2010
MI PRIMER AMOR, EL ULTIMO..

Estuve vivo
hasta que mis ojos se posaron en ti.
Mi corazón te soñó mi primer amor;
mas de él no serías ni el último,
pues no me pertenecías.
Los besos de mi boca
le prohibiste a la tuya.
Mis lágrimas construyeron su ausencia
sobre tu pañuelo de bolsillo,
pues se marchitó para mí
tu hombro amigo,
a la merced de tu necesidad.
Y aunque se me agotaron las lágrimas
el dolor seguía igual, o peor.
Eran menos los latidos
de mi corazón el tuyo.
Soy muerto que entre los vivos camina
como cual errante vagabundo.
La soledad me ha hecho víctima
de sus abusos tan continuos;
pero nunca como ahora.
Y estuve vivo,
lo estuve hasta que mis ojos te vieron,
y te quisieron tan fuerte y tan profundo
que sufrió su primer amor el último,
pues no le correspondiste.
No sabes los males que le hiciste
al negarles la mirada,
porque en la suya permanecía plasmada
la preeminencia del amor;
el que guardaba para ti.
MASACRE DORADO

Masacre dorado
Río Masacre,
curvo desde su simiente
hasta el rocío del amanecer.
Negros frutos humanos
en los árboles de tus orillas
con dolor agonizaron.
¡Ay, Masacre Dorado!
Tu honor y la sangre se pasean de mano
por el luto de la historia.
La viuda llora sobre tus arenas
sus horrendas y amargas gotas.
Río Masacre,
largo como el olvido
de un alma cobarde;
estrecho como el recuerdo
de un dolido amante.
Fuiste caudaloso como las pupilas
del huérfano inconsolable.
Masacre de los dioses,
en los vientos rondan tus voces
y tus aullidos desesperados.
Tus pulmones deforestados
sufren la pena de otro árbol cortado.
Río Masacre,
corren tus aguas como corre la sangre
al endiablado beso del oxidado puñal.
Las lágrimas del huérfano hicieron posible
la crecida inmediata de tu caudal.
DULCE MIEL DE PECADO

Llora la inocencia,
postrada sufre dolores de hielo.
¿Quién te empaño los ojos?
¿Quién los mancha de llanto?
La herida no es tan profunda;
profundo es el inmenso sangrado.
Llora la inocencia;
su llanto es torrente maldito.
Terrible tortura de sus muertos internos
que juegan sus dados
a querer estar vivos.
Allí se postra el cadáver torpe,
en el negro féretro
del ya no te quiero más.
Dolida la razón,
se arrastra por el llanto
con los huesos quebrados,
amando en silencio
a quien no puede palpar.
La infamia se desnuda;
olores amargos
corroen su vestido,
y de pronto llora con gritos resonantes:
¡Te amo, amor mío!
¡Te amo, amor mío!.
Llora la inocencia,
dolida del todo.
Dulce miel de pecado
que abre sus ojos
de nocturnos placeres,
y que condenan a una costilla
a un septiembre nueve.